Cada auditoría sigue el mismo proceso riguroso. Lo que varía es el contenido que analizamos, no la forma en que lo hacemos.
Una auditoría de contenido sin metodología definida produce resultados inconsistentes. Las decisiones sobre qué hacer con cada artículo dependen del criterio del momento, no de un análisis sistemático. El resultado son planes de acción que quedan a medias o que se ejecutan en el orden equivocado.
Nuestra metodología está diseñada para que cada decisión tenga una justificación explícita basada en datos verificables. Esto facilita la ejecución porque elimina la ambigüedad: cada URL tiene una acción asignada y un motivo documentado.
El primer paso es saber exactamente qué existe. Generamos un inventario exhaustivo de todas las URLs publicadas del sitio, incluyendo artículos, guías, páginas de categoría y cualquier otro tipo de contenido indexado.
Para cada URL del inventario, extraemos las métricas que permiten evaluar su rendimiento actual. Los datos provienen directamente de las herramientas de analítica del cliente, no de estimaciones externas.
Los datos cuantitativos se complementan con un análisis cualitativo de la relevancia actual de cada tema y la detección de artículos que compiten entre sí por las mismas búsquedas.
Con los datos del análisis, cada URL recibe una clasificación que determina la acción recomendada. La clasificación sigue criterios predefinidos para garantizar consistencia en todo el inventario.
El resultado final es un documento estructurado con todas las URLs clasificadas, las acciones recomendadas y una priorización basada en el impacto potencial y el esfuerzo estimado para cada acción.
Hoja de cálculo con todas las URLs del sitio, sus métricas de rendimiento y la acción asignada a cada una.
Documento de síntesis con los hallazgos principales, patrones detectados y recomendaciones estratégicas de alto nivel.
Lista de acciones ordenada por impacto potencial y esfuerzo requerido, adaptada a los recursos reales del equipo editorial.
Sesión de revisión de resultados con el equipo para resolver dudas y alinear la comprensión del plan antes de la ejecución.
El análisis se basa en herramientas estándar del sector, sin depender de plataformas propietarias que el cliente no pueda verificar.
Fuente principal de datos de rendimiento orgánico: impresiones, clics, posición media y CTR por URL.
Comportamiento de usuario, tiempo en página, tasas de rebote y datos de conversión por contenido.
Screaming Frog y herramientas similares para el inventario técnico de URLs y detección de problemas de indexación.
El análisis y los entregables se documentan en formatos universales que el cliente puede gestionar sin herramientas adicionales.
Cuéntanos el volumen de contenido y el estado actual de tu analítica. Evaluamos juntos el alcance del proyecto.